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Los peones de fiesta

El sábado y domingo pasados tuvo lugar en las instalaciones del Fortín Verónica la octava edición de la Fiesta del Peón de Campo. Hubo canto, danza, reina, reconocimiento al trabajador rural del año, pruebas de riendas, jineteada y baile popular.

Peones a toda fiesta
En un fin de semana de película, donde no sólo el clima acompañó, sino también la cantidad de público que se acercó al Fortín Verónica a participar de la octava edición de la fiesta, el Peón de Campo volvió a brillar en el cielo puntaindiense. Sobre el escenario, situado a espaldas de la circunvalación 12ª, se ubicaron para abrir la jornada los bailarines de Difundiendo lo Nuestro, seguidos de los de Anocheciendo Zambas y del Balet de la Casa del Niño. También pasaron pro allí Miguel Dávila y el Tata Robledo, Víctor Carrizo, Los Tres del Sur, José Navarro y Luciano Bina. Además se lucieron artistas consagrados como Rafael Ortega con sus guitarras que llegaron desde Chascomús y el duo Sur Adentro, que como cuando se presentaron para el aniversario de la Biblioteca, “recorrieron el país” desplegando su folclore nacional. Las empanadas de los Bomberos, que también se cansaron de fritar papas, salían como piñas, al igual que las bebidas y la carne asada que ofrecían los anfitriones fortineros y los dulces que vendió Sambayona. Hasta las tres y media de la mañana estuvo la paisanada, acompañada por todo el arte de los salteños de Canto 4, el plato fuerte de la noche. Para ese entonces la fiesta ya había coronado a su reina, la veroniquense María Luz Gaitán (19 años), y destacado a los peones de campo de este año: Juan Sotelo y María de las Mercedes Cejas, de Alvarez Jonte. Al día siguiente siguió la fiesta a toda marcha. Desde temprano estaban los organizadores, con Fatiga a la cabeza, anunciando las pruebas de rienda que se desarrollarían desde las 10 de la mañana, con redomones de un mes de agarre. El ganador de esta competencia fue Miguel Lucero, de Vieytes, y el segundo Juancho Mendoza de Verónica. Un rato después sería la monta con encimera, donde Martín Behotegui, de Luján del Río, resultaría ser el mejor. Por su parte Aníbal Rosa, de Pipinas, hizo la jineteada “más campera”, por lo cual fue destacado. El almuerzo que el gauchaje hizo abajo de los árboles estuvo amenizado por Gustabo Avello y sus Guitarras Gauchonas, que junto a Fatiga animaron la jornada tanto en la destreza como en la pausa para picotear algo. Tipo tres de la tarde, cuando el sol apretaba, arrancó de nuevo el espectáculo en el medio del campo de doma. Fue con la jineteada de basto y encimera, que ganó el chascomunense de Don Cipriano Juan Ortega; segundo salió Javier Echeveguren, que más tarde le ganaría a “Recuerdo Gaucho” de Cacho Aldaz en la monta especial. El campeón argentino en basto y encimera de Jesús María 2009 y 2010, oriundo de Madariaga, volvió a destacarse en suelos puntaindienses, aunque el representate de los jinetes locales, Gaby Galarza, también hizo lo suyo: salió primero en el broche de oro de las clinas, sobre el final de la mega fiesta campera. Después del espactáculo en el campo de jineteada, y cuando el sol ya se había mandado a mudar, Ramanegra se preparaba para dar el toque de gracia. Entonces, el Fortín se llenó de música tropical y la paisanada terminó la jornada a puro baile.

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